Soraya Arnelas cogió por primera vez un micrófono en su vida ante millones de personas para dejarnos a todos boquiabiertos con las excelencias de su voz, caudalosa y rica en matices. Porque se desenvuelve sobre los escenarios como pez en el agua. Y porque además de voz, posee un afinado oído, cualidad todavía más indispensable para cantar.
Todavía trabajaba como azafata cuando una corazonada le llevó a presentarse a las pruebas de la cuarta edición de Operación Triunfo. Y si el renovado éxito del programa fue la gran sorpresa del año, Soraya Arnelas también destacó como insólita revelación.